OPS/OMS
coopera
con
autoridades sanitarias en mortal brote de intoxicaciones por Dietilen
Glicol (DEG) en la República de Panamá
A finales del pasado mes de
septiembre, Panamá fue afectado por una emergencia sanitaria que
conmovió a la población y movilizó a las autoridades de salud
del país, a los líderes políticos y a la cooperación
internacional. Se trataba de pacientes asegurados que en su
mayor parte eran hombres adultos, muchos de ellos con historia
previa de hipertensión, diabetes y afectación renal en diversos
grados. La mayor parte de ellos ingresaron a los hospitales en
estado de suma gravedad, presentando signos y síntomas
relacionados con falla renal aguda, manifestaciones
gastrointestinales y parálisis, y en muchos casos han tenido
un
desenlace fatal.
Las
primeras investigaciones epidemiológicas se centraron en la
posibilidad de una enfermedad transmisible, pero esto quedó
prácticamente descartado al no encontrar casos con nexos
familiares o laborales, y con la negatividad a una amplia gama
de pruebas clínicas para enfermedades conocidas como dengue,
leptospirosis, salmonelosis, shigelosis, varios tipos de virus,
parásitos y hongos conducidas por el Laboratorio Gorgas.
Paralelamente que se comenzaba a sospechar que se trataba de
una intoxicación masiva, Panamá solicitó ayuda internacional al
Centro para el Control de Enfermedades (CDC) y la
Administración de
Drogas y Alimentos de los Estados Unidos(FDA) de los Estados
Unidos quienes aseguraron el envío expedito de muestras
histopatológicas y de medicamentos.
OPS/OMS
brinda apoyo desde el inicio
Reunión de la Comisión Técnica
Interinstitucional MINSA-CSS, presidida por
el Dr. Camilo Alleyne, Ministro de Salud..
Desde el inicio de las
investigaciones la OPS/OMS, a través de su Representación en
Panamá, brindó la asistencia requerida por las autoridades del
Ministerio de Salud (MINSA) y de la Caja de Seguro Social (CSS).
Además del equipo de país, algunos consultores de las áreas de
epidemiología y desastres que se encontraban en el país se
integraron a los equipos de trabajo, participando
activamente
en
las comisiones tanto
de
vigilancia,
análisis de la información, planteamiento de estrategias
de trabajo en la sala de situación, diseño de estrategias de
comunicación social y en la toma de decisiones a nivel de la
Comisión Interinstitucional.
Con el objetivo de
determinar los factores de riesgo para desarrollo del
síndrome de la falla renal aguda, en el periodo del 7 al 14
de octubre, en las dependencias del Hospital de la CSS,
se realizó un estudio en 42 casos y 140 controles, con la
participación de epidemiólogos del CDC, OPS/OMS, MINSA y
de la CSS, con el apoyo operativo de alumnos de la
Universidad de Panamá. El informe preliminar del estudio
complementó los hallazgos de laboratorio, confirmando que la
ingestión del jarabe sin azúcar contaminado es la fuente que
dio origen al síndrome renal agudo. El informe preliminar
fue entregado al Sr. Ministro de Salud el día 23 de octubre
2006.
Se estableció
una página web para brindar información sobre el curso de la epidemia
(http://www.infocom-ca.org.pa/brote/).
En vista de especulaciones internacionales sobre el peligro de
viajar a Panamá, se orientó a través de un comunicado desde la
sede en Washington, D.C., sobre la mantención de la libre
circulación de personas en el país sin riegos de contagio (http://www.paho.org/Spanish/DD/PIN/ps061006.htm).
Dra. Verdejo da lectura a comunicado de
prensa conjunto OPS/OMS-CDC
Conjuntamente con el CDC
y la FDA, la OPS/OMS sostuvo reuniones con el Presidente de
la República, Lic. Martín Torrijos Espino, su Gabinete y los
medios de comunicación social. En estas reuniones se
presentaron aspectos técnicos relacionados con la
intoxicación y
se expusieron algunas medidas necesarias para
enfrentar el problema.
Igualmente, el presidente Torrijos,
dejó claro el importante papel de las instituciones
internacionales, quienes a través de sus
expertos, se sumaron a los esfuerzos del
país para dar respuesta a la ciudadanía.
La Representación en
Panamá, con el apoyo de la oficina subregional del Programa de
Desastres (PED/OPS) y conjuntamente con funcionarios del área
ambiental del MINSA, diseñó una guía para investigar
in situ
los factores ambientales como agua, saneamiento,
desechos sólidos y líquidos, sustancias peligrosas como
plaguicidas y productos industriales, alimentos y demás, que
pudieran estar afectando a la población. Se realizaron visitas a
todas las viviendas de los pacientes reportados hasta esa fecha,
y los datos fueron introducidos a una base de datos
georreferenciada que se puso a la disposición del equipo
nacional de epidemiología. La conclusión de estos equipos fue
que no se encontró ningún factor ambiental de riesgo común al
que pudiera imputársele responsabilidad por el alto número de
enfermos, que continuaron llegando a las instalaciones
hospitalarias. Ante la incertidumbre de la etiología, la
enfermedad comenzó a ser llamada Síndrome de Insuficiencia Renal
Aguda (SIRA).
Equipo de fármaco vigilancia en sesión de
trabajo, en el salón de reuniones de la
OPS/OMS
Conforme el desarrollo de los estudios, las causas fueron
relacionándose cada vez más con exposición a medicamentos o
químicos, por lo que, en coordinación con el Programa Regional
de Medicamentos, se acordó movilizar a la Dra. Mabel Valsecia,
experta argentina en la aplicación de un protocolo de
investigación para toxicidad por medicamentos, con la finalidad
de determinar la relación causa-efecto en el brote. Con su ayuda
el equipo de fármaco vigilancia del MINSA y CSS
logró
completar las fichas y aplicar los algoritmos de imputabilidad
para cada medicamento sospechoso, descartándose que el
Lisinopril (Normon), primer medicamento imputado y retirado
temporalmente del mercado, fuera la causa del síndrome.
Paralelamente, la Representación
de OPS/OMS en Panamá, en coordinación con la Dirección de
Farmacia y Drogas del Ministerio de Salud, y con el apoyo del
área de Salud Ambiental y Desarrollo Sostenible (SDE/OPS)
mantuvo consultas con expertos internacionales en
toxicología, entre ellos con el Asesor Regional de OPS,
Dr. Diego González Machín, que guiaron hacia la búsqueda de medicamentos,
exposición a solventes, consumo de sustancias tradicionales o
herbolarias, bebidas de preparación local, uso de insecticidas,
herbicidas, rodenticidas, etc. que pudieran ser el medio de
diseminación de un toxico tipo DEG u otros alcoholes líquidos.
La interacción cooperativa entre OPS/OMS
y el CDC permitió también el desarrollo de actividades
logísticas y operativas relacionadas con la toma de muestras
para estudios hitopatológicos, así como la selección,
registro y remisión de materiales obtenidos en campo para
los estudios laboratoriales especializados.
El Dietilen Glicol (DEG)
En muestras de jarabe expectorante para la tos sin azúcar y
Difenilhidramina, consumidos por las personas fallecidas y
enviadas a la FDA, se detectó la presencia del toxico
Dietilen Glicol (DEG). En consecuencia la Dirección Nacional de
Farmacia y Drogas del MINSA, solicitó a OPS/OMS la adquisición
del patrón para estudios laboratoriales del DEG, que fue
gestionado con el laboratorio Aldrich-Sigma con sede en Estados
Unidos. Con
este insumo el MINSA, en colaboración con el laboratorio del
Instituto Nacional de Investigaciones Científicas Avanzadas y
Servicios de Alta Tecnología (INDICASAT), efectuó los análisis
de muestras tomadas de barriles rotulados como “GLICERINA USP”
y de otros aditivos que se usaron, en el laboratorio de la CSS,
para la fabricación de los medicamentos arriba mencionados. De
esta manera, se pudo establecer la presencia de DEG en tres de
los contenedores de Glicerina USP, procedentes de la China y que
había sido utilizada para la fabricación de estos medicamentos,
dejando claro el origen del tóxico en las sustancias
medicamentosas. Esta información fue posteriormente corroborada
por la FDA.
Una
vez conocidos los resultados de laboratorio que confirmaron la
presencia del DEG en estos jarabes cremas de uso tópico
producidos y recetados ampliamente por la CSS, la OPS movilizó
en menos de 24 horas, 50 tratamientos del antídoto Fomepizole (Antizole)
que fue traído desde Nicaragua, junto con una autoridad médica
de ese país que tuvo la responsabilidad nacional del control del
brote de intoxicaciones por alcohol metílico de este año, lo
mismo que un experto en tratamiento toxicológico de la
Universidad de Denver, el Dr.Javier Waksman, quien colaboró con
los médicos del Complejo Hospitalario Metropolitano de la CSS en
el protocolo de tratamiento. Posteriormente, a través de PED
Regional, se obtuvo la donación de 100 tratamientos adicionales
de Fomepizole de parte del
laboratorio Jazz Pharmaceuticals,
Inc., que arribaron un día después del primer envió.
Adicionalmente, en apoyo a las acciones de respuesta, la
Representación organizó diferentes equipos, que junto con el
MINSA y la CSS, participaron en las actividades de campo para
recolección de los medicamentos contaminados tanto en puestos
establecidos para este fin, como en visitas casa a casa en las
comunidades.
Comunicación
El
Ministro de Salud, Dr. Camilo Alleyne, y parte de su
equipo de trabajo en conferencia de prensa diaria.
La
Representación en Panamá colaboró también, con la
sistematización y divulgación de la información,
utilizando diferentes mecanismos de comunicación. Se
movilizaron dos expertas en comunicación de riesgo desde
Perú y Costa Rica que colaboraron directamente con el
equipo del Sr. Ministro de Salud y las expertas en
comunicación del CDC, en la preparación de las
conferencias de prensa diarias y los comunicados
oficiales, así como en la preparación de
material
gráfico de comunicación.
Situación actual
A pesar de
la intensa información pública por las autoridades de salud y de
la campaña nacional para recolectar los medicamentos
contaminados y evitar su consumo, a la fecha se suman más de 80
casos y 43 defunciones por la intoxicación por DEG.
A la par que el Ministerio Público ha
iniciado una exhaustiva investigación para determinar la forma
en que se produjo la contaminación de los medicamentos y
deslindar las responsabilidades del caso, la
OPS/OMS
continúa colaborando con los esfuerzos sanitarios nacionales
para
minimizar los efectos de esta intoxicación masiva y el
seguimiento de los casos detectados. Asimismo, acompaña los
trabajos para introducir profundos cambios en el sector de
salud, que ya han sido anunciados por el Presidente de la
República.